Roxette, el famoso dúo sueco formado por Mary Fredriksson y Per Gessle, estaba a punto de salir de gira cuando la vida de Mary dio un giro inesperado.
Un día antes de su conferencia de prensa, Mary y su esposo, Michael, realizaron su rutina habitual de ejercicio.
Sin embargo, tras regresar a casa, Mary comenzó a sentirse mal, experimentando un cansancio extremo y náuseas.
Lo que parecía ser un simple malestar se convirtió en una pesadilla cuando sufrió un ataque de epilepsia que le provocó una fractura de cráneo.

Fue trasladada de urgencia a la clínica, donde los médicos le dieron la noticia que cambiaría su vida para siempre: un tumor había sido detectado en su cerebro.
Este diagnóstico, recibido el 11 de septiembre de 2011, marcó el inicio de una lucha que la llevaría a enfrentarse a su propia mortalidad.
La noticia fue un golpe devastador, no solo para Mary, sino también para su familia y sus millones de fans alrededor del mundo.
Mary, que había sido una de las voces más queridas de la música pop, se encontraba ahora en una situación crítica.
Mientras la prensa se agolpaba a las puertas del hospital, su familia intentaba proteger a sus hijos del impacto de la noticia.
La presión mediática se volvió insoportable, y la intimidad que solían disfrutar se vio invadida por un constante acoso.
La primera pregunta que Mary le hizo a su médico fue si iba a morir.
A pesar de que el médico le aseguró que había posibilidades de extirpar el tumor, la realidad era que la situación era mucho más grave de lo que ella podía imaginar.
Su esposo, Michael, fue quien realmente entendió la magnitud del diagnóstico, y la desesperación de tener que ocultar la verdad a Mary se convirtió en una carga pesada.
Tras varias cirugías y tratamientos, Mary logró extirpar el tumor, pero no sin dejar secuelas.
La enfermedad afectó su salud de múltiples maneras: perdió el cabello, tuvo problemas de audición y sufrió complicaciones motoras.
A pesar de todo, la pareja encontró consuelo en la música, y Mary se sumergió en un proceso creativo que les permitió canalizar su dolor en arte.

En 2004, lanzaron el álbum “Room Service”, que se convirtió en un éxito.
Sin embargo, la sombra de la enfermedad seguía acechando.
En 2007, Mary perdió la voz y tuvo que someterse a otra cirugía.
A pesar de los desafíos, su espíritu indomable la llevó a regresar a los escenarios, aunque su salud seguía siendo frágil.
El 8 de febrero de 2016, Roxette celebró su último concierto, con Mary sentada y apoyada en un bastón.
Aunque la multitud la aclamaba, su cuerpo ya no podía soportar la carga de una carrera tan demandante.
En 2019, el cáncer regresó, y esta vez, los médicos le aconsejaron que se retirara definitivamente.
La noticia fue devastadora, no solo para Mary, sino para todos sus seguidores que la habían visto luchar con tanta valentía.
El 9 de diciembre de 2019, Mary Fredriksson falleció rodeada de su familia.
Su muerte fue un momento de gran tristeza para el mundo de la música, pero también un recordatorio de la fragilidad de la vida.
La noticia fue dada por su manager, quien expresó su pesar por la pérdida de una de las artistas más grandes de la industria.
El funeral fue íntimo y familiar, tal como Mary había deseado.
No buscaba la exposición pública, y su familia respetó su deseo de mantener su vida privada alejada de los medios.
A pesar de su ausencia, el legado de Mary Fredriksson sigue vivo, y su música continúa resonando en los corazones de aquellos que crecieron escuchando sus canciones.
Mary dejó un legado de resiliencia y amor, y su historia es un testimonio del poder de la música para sanar y conectar.
Su viaje a través de la enfermedad y su lucha por la vida se convirtieron en una parte fundamental de su identidad como artista.
Aunque su voz se apagó, su espíritu sigue vivo en cada acorde y en cada recuerdo compartido por sus fans.
Hoy, al escuchar las melodías de Roxette, no solo recordamos a una cantante talentosa, sino también a una mujer que enfrentó la adversidad con valentía y gracia.
La historia de Mary Fredriksson es una lección sobre la importancia de valorar cada momento y de encontrar la belleza incluso en los momentos más oscuros.
Su legado perdurará en la música, en las memorias y en los corazones de quienes la amaron.
Si esta historia te ha tocado, deja tus pensamientos en los comentarios y comparte este homenaje a una de las voces más queridas de la música pop.