Un video que parecía haber quedado en el olvido se ha convertido de pronto en el centro de una intensa polémica en Colombia tras la muerte repentina de Yeison Jiménez.
En esas imágenes, el cantante hablaba con franqueza sobre sueños recurrentes relacionados con accidentes
de avión y sobre una inquietud que lo acompañó durante años.
Hoy, al ser confrontadas con el trágico accidente que acabó con su vida, esas palabras provocan escalofríos y abren una pregunta incómoda que divide a la opinión pública: ¿fue una simple coincidencia o una advertencia que nadie quiso escuchar?

El accidente ocurrió en un momento clave de la carrera del artista. Yeison Jiménez atravesaba una etapa de consolidación y éxito, con giras, proyectos musicales y una fuerte presencia mediática.
El avión pequeño en el que viajaba junto a otras cinco personas presentó una falla grave al momento del despegue.
Videos difundidos posteriormente muestran que la aeronave no logró ganar la altura necesaria, aparentemente se quedó sin pista suficiente y perdió el control en cuestión de segundos. El impacto fue fatal. Los seis ocupantes fallecieron, entre ellos Yeison Jiménez, con apenas 35 años.
La noticia sacudió de inmediato a Colombia. No solo se trataba de la pérdida de un artista reconocido, sino del fin abrupto de una figura que representaba para muchos una historia de superación y éxito.
Descripción rápida y detalles: Video antiguo de Yeison Jiménez reaparece tras el accidente aéreo: advertencia ignorada o un destino implacable

Sin embargo, el caso adquirió una dimensión distinta cuando comenzó a circular nuevamente una entrevista antigua en la que Jiménez relataba con detalle tres sueños que lo marcaron profundamente.
Según contó en su momento, el primer sueño ocurrió mientras se encontraba de gira en España. En él, sentía que algo no estaba bien y pedía al capitán que revisara el avión.
La inspección revelaba una manguera suelta, una imagen que lo dejó inquieto incluso después de despertar. Ocho días más tarde tuvo un segundo sueño, mucho más perturbador.
En esa ocasión, el avión se estrellaba en Medellín, apenas quince días antes del nacimiento de su hijo. El tercer sueño llegó el 24 de mayo del año anterior, también en Medellín, con una escena casi idéntica a las anteriores y con un sentimiento persistente de culpa por no haber advertido a tiempo.
El propio Yeison Jiménez reconoció que ignoró esas señales cuando vivió una situación real que estuvo a punto de terminar en tragedia. En un vuelo posterior, apenas tres minutos después del despegue, una de las turbinas falló.

Durante tres minutos y medio, la aeronave permaneció en una situación crítica antes de lograr regresar y aterrizar de emergencia. El episodio lo marcó de forma profunda.
Años después, confesó que esa experiencia lo sumió en un periodo de ansiedad y depresión, al comprender cuán frágil puede ser la vida humana, suspendida en un equilibrio que puede romperse en cualquier instante.
Escuchar hoy esas declaraciones, después del accidente fatal, ha generado un impacto emocional enorme. En redes sociales, miles de usuarios comparten fragmentos del video y debaten su significado.
Para algunos, se trata simplemente de una coincidencia trágica que, vista con retrospectiva, adquiere un tinte casi sobrenatural. Para otros, en cambio, los sueños de Jiménez reflejaban una intuición profunda, una percepción anticipada de un peligro que terminó por hacerse realidad.

En medio de esta ola de interpretaciones, las autoridades han pedido prudencia. Hasta ahora, las causas oficiales del accidente no han sido confirmadas.
Expertos en aviación señalan que solo un análisis técnico riguroso, que incluya el estado de la aeronave, las condiciones meteorológicas y los procedimientos de despegue, permitirá esclarecer lo ocurrido.
Asociar directamente los sueños con el accidente, advierten, puede desviar la atención de los hechos verificables y alimentar especulaciones sin fundamento.
Aun así, el caso de Yeison Jiménez ha tocado una fibra sensible en la sociedad colombiana. No es solo la historia de un accidente aéreo, sino el relato de un hombre que habló abiertamente de sus miedos, de su vulnerabilidad y de su conciencia sobre la fragilidad de la existencia.

Después de aquel incidente en el aire del que logró salir con vida, Jiménez dijo que comenzó a valorar de otra manera a su familia, a su hijo y a cada instante cotidiano.
Desde el punto de vista artístico, Yeison Jiménez deja un legado importante. Fue uno de los exponentes más destacados de la música popular colombiana contemporánea, autor de más de setenta composiciones y de numerosos éxitos que conectaron con un público amplio.
Su álbum debut, lanzado en 2013, incluyó dieciocho canciones que consolidaron su nombre en la industria.
Además de su carrera musical, se destacó como empresario, aunque su estilo de vida ostentoso y sus declaraciones directas también le generaron críticas y controversias.
Su muerte ha dejado un vacío evidente en el panorama cultural del país. Artistas, colegas y seguidores han expresado su dolor y su incredulidad ante una pérdida tan repentina.

En los días posteriores al accidente, muchas personas han vuelto a ver sus entrevistas, sus conciertos y sus mensajes, buscando pistas, señales o simplemente una forma de despedirse de quien sentían cercano.
La pregunta sobre si los sueños de Yeison Jiménez fueron un presagio o una coincidencia probablemente nunca tendrá una respuesta definitiva.
Pero precisamente esa incertidumbre es la que mantiene viva la conversación. Obliga a reflexionar sobre los límites entre la razón y la intuición, entre el miedo interno y los hechos objetivos.
En medio del duelo, la historia de Yeison Jiménez queda como un recordatorio inquietante de que la vida, incluso en su momento más brillante, puede cambiar en un instante, sin aviso y sin explicaciones claras.